Punto de cambio de una tendencia
La importancia de identificar las líneas de tendencia no reside tan sólo en saber la dirección que sigue la trayectoria de una cotización, sino también en saber establecer cuándo va a tener lugar un cambio de tendencia. El punto en el que la tendencia cambia de trayectoria se conoce como ruptura, vuelta o reversión.
Saber interpretar los gráficos para predecir cuándo tendrá lugar este punto de inflexión a partir del cual cambiará la dirección de la tendencia de la cotización es, sin duda alguna, tan esencial como útil. Para ello el chartista debe seguir muy de cerca los niveles que se registran de máximos y mínimos. Esta observación y este seguimiento ofrecen información sobre la tendencia o sobre un posible cambio de tendencia que, una vez interpretada correctamente, aporta señales sobre posibles puntos de inflexión o por el contrario, señales de continuación de la tendencia.
Así, en una tendencia bajista los precios por lo general acostumbran a alcanzar precios mínimos que cada vez lo son más, y máximos que cada vez lo son menos, y la situación inversa tiene lugar en una tendencia al alza. Del mismo modo, si un nuevo bajo sobrepasa la línea de tendencia podremos pensar que está teniendo lugar una ruptura o reversión.
Existen unos movimientos que suelen darse antes de que se produzca la ruptura de una tendencia. Por ejemplo, en una situación de tendencia alcista, cuando un nuevo mínimo supera la línea de tendencia (la que se forma uniendo progresivamente los mínimos relativos) por la parte inferior, tiene lugar una ruptura. Por el contrario, en la línea de la tendencia bajista (la que une los mínimos relativos) la ruptura de tendencia tiene lugar cuando un nuevo máximo sobrepasa la línea por la parte superior.
Sin embargo, aunque esta interpretación acostumbra a ser bastante precisa, la presencia de estos movimientos no apunta forzosamente a un cambio de tendencia en este sentido. Como ya se señalará en detalle en el apartado dedicado al análisis chartista, la figura del “Día de Vuelta o Reversal Day” es una formación que aparece cuando, dentro de una misma sesión y por motivos relacionados con un cambio en el comportamiento de los inversores o de desequilibrio entre la compra y la venta, una cotización muestra una tendencia y alcanza un máximo o un mínimo que parece predecir la continuación de esa tendencia. Sin embargo, el precio empieza a moverse de forma brusca en dirección contraria a la tendencia que seguía. Cuando el efecto del Reversal Day sobre la tendencia de la cotización a corto plazo es fundamental, esta formación se denomina “Día clave de reversión”. Es posible identificar estos momentos analizando varios aspectos como son: lo que ha ocurrido en sesiones anteriores a la formación, el volumen de contratación, y el nivel que han alcanzado los altos y los bajos en relación a sesiones anteriores.




