Los diferentes indicadores macroeconómicos
A continuación examinamos brevemente algunos de los indicadores macroeconómicos más consultados y seguidos por los inversores antes de tomar decisiones sobre sus operaciones en el mercado de divisas. Como se verá, la mayoría de estos indicadores, aun con pequeñas variaciones, son indicadores globales que suelen calcularse en todos los países en base a los mismos factores. Además de éstos indicadores, hemos incluido también algunos de los principales indicadores de Estados Unidos. Su importancia se explica por el gran peso del dólar en el mercado de divisas.
Estos índices acostumbra a elaborarse desde los Departamentos estatales dedicados a las Estadísticas Laborales (en España suelen ser publicados por el Instituto Nacional de Estadísticas o INE; en Estados Unidos por el US Bureau of Labor Statistics) y la periodicidad de su publicación suele ser mensual, trimestral o anual.
Índice de Precios al Consumo (IPC)
El IPC es la estadística que suele utilizarse para medir la tasa de inflación. Se basa en el incremento o la disminución que experimentan los precios de los bienes o servicios consumidos por una unidad familiar media, a lo largo de un periodo en relación con otro periodo anterior.
Dentro de este índice existe también el “índice subyacente” (core CPI en inglés), para cuyo cálculo no se tienen en cuenta los elementos más volátiles – por lo general, los alimentos no elaborados y la energía – lo que permite
captar los movimientos relacionados con la inflación de manera más clara. Por ello, es esencial llevar a cabo un seguimiento de este índice.
Producto Nacional Bruto
El Producto Nacional Bruto (el Gross Domestic Product o GDP) es el indicador que ofrece la medida más global de la economía de un país. Este índice mide el valor total de los productos por todos los sectores de actividad económica de un país en un periodo de tiempo concreto (que suele ser de un año), sin importar si los factores de producción o servicios son extranjeros o nacional (algo que sí tiene en cuenta el PIB).
Este es un indicador esencial que ayuda a conocer la salud de una economía y seguido muy de cerca por los inversores. Aporta numerosas señales cuya interpretación ayuda a los inversores a clarificar su visión sobre la realidad económica de un país. Por ejemplo, un PNB alto implica una creciente inflación, mientras que un PNB bajo da señales de una economía débil.
Índice de Precios de Empleo
El Índice de Precios de Empleo (ECI, por sus siglas en inglés) es un indicador que se elabora en Estados Unidos para medir los cambios en el precio de la mano de obra. Para ello se basa en los datos relacionados con salarios y beneficios.
La importancia de tener en cuenta este indicador salarial es que permite calcular cómo afectará la inflación a los salarios. Una situación de inflación salarial implica un posible aumento de la tasa de interés, lo que a su vez puede conducir a que la divisa que se está analizando se aprecie.
Situación Laboral del Sector Laboral No Agrícola
Este indicador estadounidense (también conocido como el “Non-Farm Payrolls”) señala el número de puestos de trabajo que se han creado en el sector no agrícola. Entre los datos que utiliza para sus cálculos figuran la tasa de desempleo y el salario base hora/semana. La influencia de este índice en el funcionamiento de los mercados financieros es enorme, ya que proporciona datos fiables y es un fundamental indicador económico. Así, cuanto más baja sea la tasa de desempleo, mayor es el crecimiento económico de ese país. Un crecimiento de puestos de trabajo tiende a indicar también una economía en crecimiento y aporta datos sobre el tipo de política monetaria que aplica el país y sobre posibles cambios en la tasa de interés. Asimismo, si existe un aumento en la tasa de inflación ello puede ser debido a una mayor tasa de desempleo.
Índice de Precios al Productor
El IPP mide la variación media de los precios de una cesta de bienes que se producen en un país para su consumo interno y para la exportación, incluyendo el sector primario y el secundario pero excluyendo el sector servicios. Estos precios son tomados en su primera fase de distribución, es decir, se toman los precios del productor. Este indicador ayuda a predecir tendencias inflacionistas.
Existen también otros indicadores que focalizan más sobre determinados aspectos de la actividad económica. Están por ejemplo los índices relacionados con el sector inmobiliario, como el Indicador Sobre la Venta de Casas Nuevas (New Home Sales) o el Índice Sobre la Venta de Casas de Segunda Mano (Existing Home Sales), que se elaboran en EEUU y aportan datos sobre la actividad de este mercado, a la vez que ofrecen pistas sobre la situación económica en general, aportando datos relacionados con la capacidad de consumo.
En relación al empleo, además de los señalados con anterioridad, existe otro indicador importante como es el Índice de las Peticiones Iniciales de Desempleo (o Initial Jobless Claims). Lo elabora el gobierno mediante un registro de las personas que se inscriben en el paro por primera vez y aporta cifras que dan muchas claves sobre el crecimiento económico.
También son importantes los indicadores estadounidenses que miden la actividad manufacturera (el ISM Manufacturing Index) y del Sector Servicios (ISM Services Index). Ambos aportan datos sobre la actividad y las negociaciones que están teniendo lugar en el sector, algo que repercute enormemente en el desarrollo y rendimiento de una economía y da señales sobre su fortaleza o debilidad.
Por otro lado, el Índice de Ventas al Detalle es uno de los principales indicadores estadounidenses para señalar patrones de consumo interno. Al medir todas las ventas de bienes que tienen lugar a nivel minorista, proporciona datos sobre las tendencias existentes entre los minoristas. El cálculo no cubre la venta de servicios y las cifras no están ajustadas a la inflación.
Otro de los principales indicadores económicos estadounidenses relacionado con el consumo interno es el Índice Sobre Ingresos y Consumo Personal (Personal Income & Consumption), que valora los ingresos de todo tipo que reciben los hogares y el gasto en consumo, desglosado en bienes duraderos, no duraderos y servicios. Este dato se publica de forma mensual y su valor repercute en los mercados ya que a mayores ingresos, mayor consumo, lo que promueve las ganancias de las empresas.
A nivel más global, cubriendo todas las transacciones está la Balanza Comercial, de la que hablamos en el apartado del análisis fundamental. Este indicador se logra restando el valor de las importaciones de un país al de sus exportaciones y por lo tanto proporciona información relevante sobre una parte esencial de la actividad económica de un país. Su importancia para poder predecir movimientos en el mercado es de vital importancia, ya que aporta numerosas señales sobre el estado de la economía.
Por último señalaremos el índice que mide las Órdenes de Bienes Duraderos. Es elaborado por el gobierno estadounidense y mide la cantidad en dólares de las órdenes, envíos y órdenes no completadas de bienes duraderos (por bienes duraderos se entiende equipos nuevos o usados cuya vida útil será igual o superior a los tres años). Este índice da pistas sobre la demanda más o menos fuerte, el consumo y el empleo.




