Brokers de Forex
  • Marquets.com
  • brokeravafx
  • Trading point
  • easy-forex
Opciones Binarias
  • IOption
  • banc de binary

La Paridad del Poder Adquisitivo (PPA)

Definición y contexto

La paridad del poder adquisitivo (PPA) es un indicador económico que sirve para comparar el nivel de vida entre diferentes países o estados en función de su Producto Interior Bruto per cápita. Vendría a ser como la traducción del PIB de cada país en una moneda común en función de los tipos de cambio. Esta traslación a una moneda común convierte a la PPA en un indicador mucho más realista que otros (incluido el PIB), ya que tiene en cuenta las variaciones de precios y, por lo tanto, no varía en función de la oscilación de los tipos de cambio, es decir, que la devaluación o la apreciación de una divisa no afecta a la PPA de ese país.

La idea de una paridad en estos términos se remonta al siglo XVI, aunque su desarrollo y aplicación fue muy posterior y podría datarse a finales de la Segunda Guerra Mundial, con el inicio de la globalización económica entendida como herramienta para la integración. Sin embargo, la idea se consolida fundamentalmente a finales de los ochenta y durante los años noventa. Esto es debido a una serie de hechos interrelacionados, como son el fin de la Guerra Fría y la caída del sistema comunista; una economía predominantemente privatizada y con un Estado cada vez menos intervencionista; unas barreras comerciales cada vez menos restrictivas; un significativo aumento del comercio a nivel global; las mejoras en las telecomunicaciones y los transportes que facilitan el comercio; y un proceso de globalización que afecta también a los bienes que se consumen y a los gustos de los consumidores.

Retomando la idea anterior, la globalización económica y la tendencia a crear un mercado único implicaba la necesidad de un indicador común entre los países como la PPA.

La teoría de la PPA parte primeramente del economista David Ricardo, pero posteriormente es desarrollada por Gustav Cassel a principios del siglo pasado. Su punto de partida es la ley del precio único según la cual los bienes similares deben tener precios iguales en todos los mercados. Es decir, que un ordenador comprado en Japón debería costar lo mismo que uno comprado en España.

La teoría de la PPA vendría a ser una extensión de esta teoría – ampliando el concepto de paridad de los precios de los “bienes similares” a la paridad de una canasta de servicios y bienes. Así, la teoría vendría a decir que la tasa de cambio entre dos divisas estará equilibrada cuando el precio de dos cestas idénticas de bienes y servicios en esos dos países sea el mismo. Esta es la teoría considerada “absoluta” de la PPA. Sin embargo, existen muchos factores – que listamos más adelante – que hacen que esto no sea bien así (el precio de las transacciones, las restricciones en el comercio etc.). Este motivo es el que lleva a reformular la teoría en su forma relativa, que establece una relación entre las variaciones en el nivel de los precios de un país con las variaciones de ese nivel en otro; es decir, establece una relación entre la tasa de inflación de dos países de donde surge la relación de intercambio de sus divisas.

Quien regula la diferencia en los precios es el arbitraje, unas operaciones en las que participan múltiples inversores y especuladores que controlan los mercados internacionales con el fin de aprovechar las ineficiencias de los mercados en este acercamiento o paridad de sus precios. Así, estos operadores intentan encontrar las diferencias en los mercados para comprar a bajo precio y al mismo tiempo vender a un precio elevado sin incurrir en riesgos. Este mismo proceso acaba llevando al tipo de cambio hacia la paridad.

Construyamos un ejemplo a partir de los siguientes datos:

Un Ipod cuesta 379 € en España y 349 U$ en Estados Unidos.

La tasa de cambio EUR/USD está a 1,3.

Esto significa que el Ipod en Estados Unidos cuesta 268,46 € (349 / 1,3), por consiguiente, 110,54 € menos que en España.

Si no repercutieran sobre el precio ninguno de los factores que pueden hacer aumentar el precio (como restricciones comerciales, costes de distribución etc. – véase más adelante) la demanda de Ipods en Estados Unidos subiría, ya que todo el mundo lo adquiriría allí. Consiguientemente, subiría su precio en dólares, mientras que al disminuir la demanda en España, bajaría su precio en euros.

Esta tendencia continuaría así hasta que el precio del Ipod en España y en Estados Unidos se igualase.

Mediante la aplicación de una fórmula y con los datos que tenemos, podríamos saber también cuál sería el tipo de cambio “equilibrado”, o sea, aquel con el que se podría comprar un Ipod en España y Estados Unidos al mismo precio – y que en el caso del ejemplo estaría en 0,921 y no en 1,3.

Como hemos señalado antes, muy pocas veces se consigue el nivel de “equilibrio” absoluto que teoriza la teoría de la PPA. Al aspecto que señalamos con anterioridad de las restricciones comerciales con las que los gobiernos protegen determinados sectores que ven como fundamentales para sus economías (con aranceles, cuotas etc.), se suman otros factores como el de que muchos bienes y servicios no son exportables (vivienda, servicios públicos, educación etc.).

Aun considerando los bienes que sí son exportables, los costes del transporte, los aranceles y demás posibles aspectos relacionados con su distribución pueden ser tan altos que impidan el arbitraje.

Asimismo son muchos los factores que pueden provocar desviaciones en el cálculo de la PPA: una sacudida en los mercados financieros (provocada por un desastre natural, un escándalo financiero etc.) o de materias primas (guerras que afecten a uno de los países proveedores de petróleo, por ejemplo), el crecimiento económico, un cambio en los modelos de fondos de inversión y de pensiones etc.

Si bien todos estos factores hacen que la teoría de la PPA no sea 100% fiable a corto plazo, sí puede considerarse una buena referencia a largo plazo para la cotización del mercado, que se moverá alrededor de la paridad, en periodos que pueden llegar a ser muy largos. A su vez, su utilidad va más allá de ser un referente para el Forex. La PPA permite establecer comparaciones bastante precisas entre los países en términos de prosperidad económica, ya que en su cálculo se incluye el del poder adquisitivo de las divisas. Dado que el nivel de precios en los países ricos es proporcionalmente superior al de los países pobres, la PPA ofrece resultados en los que, por lo general, las diferencias entre ambos tipos de países son más pequeñas.

La teoría de la PPA y la hamburguesa Big Mac

La revista británica The Economist realiza de forma anual, y desde hace más de veinte años, un estudio sobre el precio de un determinado producto en diversos países. El objetivo de este estudio es el de comprobar la solidez o debilidad de una divisa frente al dólar y se realiza utilizando la teoría de la paridad del poder adquisitivo. El producto elegido para este estudio es la hamburguesa Big Mac de McDonald’s, básicamente porque su precio no se ve afectado por costes de distribución en general y porque tiene unas cualidades estandarizadas con muy pocas diferencias entre países, es decir, lo que económicamente se denomina un “bien homogéneo”.

La consecuencia de este estudio es el “Índice Big Mac”, un indicador que nos permite ver el grado de sobrevaloración o infravaloración que afecta a cualquiera de las divisas que forman parte del estudio.

 

x

serviforex