El análisis de los gráficos o el análisis chartista
Una de las herramientas esenciales del análisis técnico es el análisis de las formaciones gráficas, también conocido como el análisis chartista. Éstas, que pueden definirse como las figuras que conforman la curva de las cotizaciones en un gráfico, tienen una importancia esencial, que se asienta en una de las premisas que describimos en el apartado anterior como fundamento del análisis técnico: la idea de que el mercado sigue unas mismas pautas en mercados diversos, con activos diversos y a lo largo de diferentes periodos. Por ello es fundamental su análisis e interpretación, que nos ofrece pistas para predecir trayectorias futuras de determinadas cotizaciones con un grado de fiabilidad bastante elevado.
Así, el análisis de estas formaciones a lo largo de la historia nos demuestra que existen unos “patrones” o figuras que los mercados acostumbran a repetir. Su estudio puede servirnos sobre todo para entender el mercado, señalándonos esos procesos que los mercados acostumbran a seguir y ayudándonos a predecir cambios de tendencias o la confirmación de las mismas, permitiéndonos también establecer objetivos de cotización.
Seguidamente se ofrece una pequeña definición de las figuras más comunes de los análisis chartistas. Estas figuras, que como veremos a continuación, reciben diferentes nombres en función de la forma que dibujan (taza con asa, hombro-cabeza-hombro, etc.), han sido analizadas en profundidad, y cada figura señala – con un grado de fiabilidad variable, pero normalmente bastante alto – la evolución que seguirán las cotizaciones.
Por norma general, las formaciones chartistas se dan por confirmadas cuando se rompe la línea que limita la formación chartista que se está observando. Para que se dé por realmente confirmada una formación, esta ruptura tiene que ser, además, superior al tres por ciento del valor de la cotización. En esta confirmación juega también un papel fundamental el volumen de negocio, que nos indica qué fuerza tiene el mercado en el momento de ruptura. Así, si la ruptura ha tenido lugar en un momento en el que el volumen superaba las sesiones anteriores, por ejemplo, la fiabilidad de la nueva tendencia es muy elevada; en caso contrario, el éxito del cambio de tendencia será bastante menos probable.
Las formaciones chartistas suelen dividirse en dos tipos: las que señalan cambio de tendencia y las que señalan la consolidación de una tendencia.




